El líder sindical de la fábrica de zapatos

El líder sindical de la fábrica de zapatos

13/07/2020

Uno de los eslabones de la tragedia de Chernobyl, quizás el más débil, por donde se rompió la cadena, fue la política. En la puntual teleserie que recrea esta contingencia, una científica acude a alertar a la autoridad civil de la tormenta que se avecinaba. El político la desdeña, minimiza la alerta: Prefiero mi opinión a la suya, sostiene. Ella revira: Soy una física nuclear, y usted, antes de ser viceministro, era líder sindical de una fábrica de zapatos. La última palabra la arrebatan los poderosos: Sí, confirma el político, y ahora yo estoy al mando. Se sirve vodka y brinda: Por los obreros del mundo. Ella, la científica, la que tenía la verdad, se queda callada… En la actual contingencia, el gobierno federal encabezado por Manuel López Obrador prefirió rodearse de políticos que de científicos. Ahí está, por ejemplo, el actual director general del IMSS Zoé Robledo, cachorro de la oligarquía de la frontera entre Tabasco y Chiapas, lugar en el que germinó el movimiento ahora en el poder. El hijo de uno de los peores gobernadores del PRI en Chiapas, el que que encabezó la represión de los zapatistas, ahora utiliza esta contingencia para consolidar su futuro político. El subsecretario de Salud Hugo López Gattell ha demostrado que está más interesado en la política que en la ciencia; gran parte de su discurso se mimetiza con el de López Obrador, criticando reiteradamente a las voces que cuestionan su manejo de la crisis. Así lo hizo, por ejemplo, ayer, cuando intentó matizar sus ataques a los gobernadores de los estados. Tal vez el funcionario se sienta más seguro en la arena política que en la científica, pues a lo largo de estos meses no le ha atinado a una. En su futuro —que lamentablemente va de la mano con el nuestro— la haría bien de líder sindical de una fábrica de zapatos. Los errores y desaciertos de Robledo y López Gattell, más ocupados en la grilla, en su grilla, que en cualquier otro asunto, afectan a todo el país, a todos los mexicanos. En Yucatán, esta desidia e irresponsabilidad se reflejan, por ejemplo, en la incapacidad de los hospitales federales a cumplir con su parte. Con estos antecedentes, el Gobierno del Estado pone hoy en funcionamiento el hospital de campaña instalado en el Siglo XXI; la suma de todos nuestros miedos.