PERPLEJOS EN MOTUL

PERPLEJOS EN MOTUL

05/01/2024

En su primera intervención pública de 2024, el presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que Yucatán ”es un estado modelo en cuanto a la seguridad: Es el estado de la república con menos delitos, el más seguro del país”. En la conferencia de prensa que se realizó el miércoles, en Mérida, igual señaló: ”Hemos trabajado muy bien en coordinación con el gobernador Mauricio Vila (Dosal), siempre poniendo por delante el interés general, el interés del pueblo, de Yucatán y de México”. En la mañanera, al referirse López Obrador al problema de la pobreza en el país y reiterar que en su gobierno se ha reducido, admitió que en Yucatán se redujo tres veces más que en el resto de la República, según la crónica publicada en el Diario de Yucatán. Horas después, en Motul, llamó a “no pelearnos” y a dejar a un lado los intereses partidistas: ”Como dice el gobernador Mauricio Vila Dosal no se trata de pelearnos, no podemos estar con banderillas partidistas. Se debe gobernar para todos en beneficio del pueblo”. “Por eso trabajamos juntos y lo vamos a seguir haciendo en obras para el desarrollo de Yucatán”, dijo.

Del discurso bélico, de confrontación, López Obrador pasó a uno de reconciliación. Este viraje ha llamado la atención de muchos, sobre todo si se toma en cuenta que el discurso presidencial humedece la artillería que Joaquín Díaz Mena había preparado para su campaña. El candidato de Morena a la gubernatura de Yucatán ha tomado como banderas la seguridad y la desigualdad en el Estado, criticando las acciones del actual gobierno. Cuando López Obrador elogió estos dos aspectos y el papel de Vila Dosal, ¿qué otro argumento le queda a Díaz Mena? Ninguno. Esta es la segunda ocasión que el discurso central descarrila al periférico. La primera vez fue cuando Claudia Sheinbaum “destapó” a una funcionaria de la policía capitalina en un mitin en Yucatán mientras Díaz Mena cortejaba a Luis Felipe Saidén Ojeda. O ambas campañas morenistas no están en sintonía o puede ser un rechazo —consciente, inconsciente— contra Morena en Yucatán, partido secuestrado por personajes repudiados por la sociedad. 

El mismo miércoles pasado se registró un ejemplo de lo anterior. El anfitrión de uno de los eventos de López Obrador, el alcalde de Motul Roger Aguilar Arroyo, se ha convertido en burla nacional al anunciar que ese municipio nombraría ”héroe nacional” al presidente. Esa lambisconería, que sonrojó de vergüenza ajena incluso a seguidores recalcitrantes, no eclipsó las muestras de repudio que recibió Aguilar Arroyo en Motul, donde sus vecinos le gritaron, entre otras linduras, veleta. El ex priista es sólo uno más de la camada de tránsfugas que recientemente ha mudado de piel, mostrándose ahora como morenista. La podredumbre de ese partido en Yucatán la olió López Obrador, ya con los antecedentes de rechazo a otros personajes, como Rommel Pacheco, quien se ha convertido en la piñata de los seguidores de López Obrador. Con este contexto, los elogios a Yucatán y al gobernador Vila Dosal del presidente sí pueden interpretarse como un desmarque —otro— a Morena Yucatán.