Principales columnas de opinión publicadas hoy lunes 2 de febrero en medios nacionales

Principales columnas de opinión publicadas hoy lunes 2 de febrero en medios nacionales

02/02/2026

POR EL BIEN DE TODOS, PRIMERO EL CHOFER

Por Juan Ignacio Zavala, en El País

Entre lo que podríamos llamar “usos y costumbres” de las autoridades judiciales en nuestro país está la de culpar al “chofer”. Que se accidenta la pipa con gas y explota, se procede a culpar al chofer; que se descarrila el tren, es culpa del conductor. La fiscal Godoy parece sentirse cómoda con esas acusaciones que recaen en los más vulnerables de la cadena de responsabilidad; gente que, al fin y al cabo, no tendrá abogados competentes que le ayuden. Como en el juego de Clue (también conocido como “¿Quién es el culpable?”), Ernestina Godoy lanza sus primeras cartas acusando al chofer que conduce el vehículo que fuese. Así de sencillo: ¿quién chocó? Pues el que manejaba, así que rapidito para la cárcel.

La investigación del accidente del Tren Interoceánico que dejó catorce muertos y casi un centenar de heridos, no ha logrado generar credibilidad, pero sí indignación. Fue como todo en la 4T: lento y fallido. Son múltiples los señalamientos que se han hecho sobre esa obra orgullo del lópezobradorato: la compra de vagones viejos, los amigos de los hijos del presidente como proveedores de material delicado y otras denuncias de carácter técnico respecto a la puesta en marcha de ese tren incluida la participación de un hijo de López Obrador como “asesor honorífico” del proyecto ¿Qué podía salir mal? Pero claro, desde un principio la tapadera mayor optó por deslindar al señor López Beltrán como si fuera esa la encomienda principal para investigar. Una vez dada la señal de la impunidad, se procedió a la investigación que ha concluido con el señalamiento oficial sobre el chofer homicida.

Además de anomalías que van desde la carencia de equipos de emergencias como sistemas contra incendios, la falta de velocímetro —lo que supone que evitaba que el conductor pudiera saber a qué velocidad conducía—, la compra de vagones usados hace décadas y del uso de vías de carga en lugar de pasajeros, la propia investigación de la FGR menciona que tanto el maquinista como el conductor, no tenían su licencia ferroviaria vigente.

Es el colmo. Ni siquiera eso se supervisa. La responsable es ni más ni menos que la Marina Armada de México. El Secretario de Marina dio una de las declaraciones más tontas de lo que va del sexenio: dijo que las licencias vencidas “no eran la causa del descarrilamiento”. Qué tranquilidad. No cabe duda que todo se pega.

En su afán destructivo, los gobiernos de la cuarta transformación han terminado por reventar lo que medianamente funcionaba: el Ejército la hace de empresa hotelera y la Marina administra trenes. Los que no fallaban por dedicarse exclusivamente a lo suyo son ahora un amasijo de problemas. La Marina está metida desde el tráfico de huachicol hasta el descarrilamiento del Tren Interoceánico.

Tener a la fiscal que deseaba debe ser una tranquilidad para la presidenta en ocasiones, pero en otras, como esta, será un dolor de cabeza. Habrá que esperar que sigan las investigaciones para saber si Godoy mete a la cárcel al personal de limpieza y a los veladores de las bodegas del tren, que seguro algo tuvieron que ver o por lo menos conocían al conductor, lo que los hace sospechosos.

Por lo pronto, si estaba en cuestionamiento un hijo de Andrés Manuel López Obrador, los proveedores consentidos de la familia, la improvisación generalizada del gobierno anterior y al frente la Marina de México, pues había que rescatarlos con una frase: Por el bien de todos, primero el chofer. De hecho, ya está en la cárcel.


QUERER CREER

Por Jesús Silva-Herzog Márquez, en Reforma

Hay una fórmula curiosa que se escucha con alguna frecuencia. Se oye en la plática familiar y también en los debates públicos. "Quiero creer que se arreglará la fuga de agua". "Quiero creer que la Presidenta combatirá a los corruptos dentro de su partido". En ambos casos, lo que escuchamos es la confesión de un anhelo de autoengaño. Quien quiere creer no cree en realidad... pero desea creer. No encuentra buenas razones para pensar que la fuga de agua se arreglará por sí sola. Lo más lógico sería que, si no llega el plomero, la fuga continuará hasta vaciar el tinaco. Quien dice que quiere creer que la Presidenta hará lo correcto advierte que, en ausencia de argumentos, apela a una fe. Pero, más que una fe, lo que encontramos en esa expresión es una voluntad de fe. Trampa doble: creencia sin prueba, fe sin convicción. El empeño que revela este enchufe de palabras es simplemente absurdo: el crédito que se da a una idea, a una leyenda, a un dios no es foco que se prende a voluntad. Por más que quisiera creer en un dios, no lo conseguiría. Fracasaría igualmente el creyente que se propusiera negar su fe. Se cree o no. Querer creer es desear el engaño.

Abandonar la inercia del autoengaño fue la convocatoria del primer ministro de Canadá. El discurso que tanto se ha comentado en los últimos días tiene antecedentes notables. En un correo electrónico, Raudel Ávila, buen conocedor de asuntos internacionales y columnista en diversos medios, me presentó una serie de reflexiones valiosas que formaron el juicio de Mark Carney. Ciertamente en Gran Bretaña y en Canadá particularmente ha habido un debate intenso y profundo sobre el rumbo que han de tomar las "potencias intermedias" ante el nuevo desorden mundial. Particularmente interesante fue la conferencia que el laborista David Miliband pronunció en honor a Isaiah Berlin en noviembre del año pasado sobre los desafíos de la política exterior británica. La notable pieza oratoria del mandatario canadiense tradujo esa reflexión colectiva en diagnóstico, estrategia y convocatoria. Su alusión al marchante de Havel, ese hombre que, bajo el totalitarismo, sentía el deber de proclamar las consignas del régimen para no ser fastidiado, fue una invitación a "vivir en la verdad" a terminar el pacto de simulación del que el mundo extrajo algunas ventajas a costo de simular un convencimiento.

La presidenta Sheinbaum celebró el discurso de su colega, pero rechazó todas y cada una de sus invitaciones. En particular rechazó la convocatoria de llamar a las cosas por su nombre. Mientras allá hay un esfuerzo por encontrarle nombre a la nueva realidad, acá se sigue fantaseando con una normalidad apenas perturbada por una peculiar manera de expresarse. Adentro no hay nada que modificar. La coalición no necesita una sacudida, la herencia no necesita ser revisada, no hay urgencia de limpiar la casa. Las concesiones interminables y las frecuentes llamadas de teléfono son, para la Presidenta, respuestas a la medida de la amenaza.

Se dirá que la condición de México no permite la osadía canadiense. La determinación mexicana no es, en lo esencial, una redefinición internacional. Podría beneficiarse, sin duda, de una política exterior activa, pero lo central para México en la emergencia no está afuera sino dentro. La amenaza exterior debería ser el acicate más efectivo para emprender los cambios que, de otra manera serían impensables. Si, bajo estas presiones, la Presidenta no es capaz de repensar sus creencias más acendradas, pondrá al país en un riesgo mayor del que ahora corre. No hay en la Presidenta valentía para pensar de nuevo las cosas y eso es justamente lo que le urge al país: valor para escapar de las consignas, determinación para romper con los convenios ruinosos, lucidez para terminar con políticas demostrablemente perjudiciales.

La Presidenta quiere creer que sus telefonazos cordiales bastan. Quiere creer que su disposición a concederle al presidente Trump todo lo que le pide basta. Quiere creer que el apaciguamiento volverá ventajoso lo que es indigno. Quiere creer que su tarea consiste en gestionar la herencia del patriarca, cuando le correspondía hacer inventario puntual de lo podrido. Su lealtad al Fundador se ha convertido en un riesgo nacional.


CORCHOLATA AL PISO

Por Pascal Beltrán del Río, en Excélsior

La política mexicana, siempre tan dada al simbolismo y a los tiempos calculados, nos entregó ayer, 1 de febrero de 2026, una de esas noticias que, aunque previsibles en el fondo, sacuden la estructura del poder por su forma. La renuncia de Adán Augusto López Hernández a la coordinación de la bancada de Morena, justo en el arranque del periodo ordinario de sesiones del Congreso, marca un punto de no retorno.

Si bien la decisión no debe sorprender a nadie, debido a las persistentes y documentadas conexiones de López Hernández con el turbio caso de Hernán Bermúdez Requena, presunto líder de la organización criminal La Barredora, lo que resulta verdaderamente inesperado es el prolongado letargo que antecedió a este desenlace. Ha pasado demasiado tiempo desde que estalló un escándalo que, en cualquier democracia con estándares mínimos de rendición de cuentas, habría provocado una salida fulminante.

De acuerdo con información oficial que ha circulado con cuentagotas, la justicia mexicana ya había girado una orden de aprehensión contra Bermúdez Requena desde febrero de 2025, hace casi un año. El caso, que puso contra las cuerdas la narrativa del Grupo Tabasco en materia de seguridad, se conoció inicialmente a través de una reveladora entrevista que, el 12 de julio de 2025, dio el entonces comandante de la 30 Zona Militar, con sede en Villahermosa, capital del estado que gobernó López Hernández, entre 2019 y 2021, antes de convertirse en secretario de Gobernación del gabinete de su paisano Andrés Manuel López Obrador, quien no dudaba en llamarlo su “hermano”.

Pero más allá de los expedientes judiciales, la renuncia de López Hernández representa, por encima de todo, el acta de defunción del pacto establecido en el restaurante El Mayor. Aquella cena del 5 de junio de 2023, celebrada en una terraza con vista al Templo Mayor, fue el acto fundacional de la sucesión presidencial del año siguiente. Allí, López Obrador congregó a sus corcholatas —el mote que él mismo impuso a los aspirantes a sucederlo— para sellar una tregua que evitara la fractura del movimiento. El acuerdo era simple, pero rígido: una encuesta definiría la candidatura de Morena y quien resultara ganador recibiría el apoyo incondicional de los perdedores, quienes, a cambio, asegurarían posiciones de alto nivel en el siguiente sexenio.

Hoy, ese andamiaje se ha venido abajo. A principios de enero, durante una reunión en Palacio, la presidenta Sheinbaum dijo al senador López Hernández que ya había llegado la hora de dejar la coordinación de los senadores. Aunque en un primer momento no se le ofreció compensación alguna –como aquella embajada que tanto se menciona en los medios–, se convino en que se encargará de coordinar la campaña electoral de 2027 en la cuarta circunscripción (Ciudad de México, Guerrero, Puebla, Hidalgo y Tlaxcala), como senador pero sin mando en esa Cámara.

Por más que desde las filas de Morena se intente suavizar la salida calificándola como una decisión personal para hacer “trabajo territorial”, la realidad es que el compromiso de El Mayor ha caducado.

Está por verse si esta ruptura representa un golpe de mano que se traduzca en una mayor libertad de acción para la presidenta Sheinbaum. No podemos olvidar que la relación entre ella y López Hernández había sido tensa; baste recordar aquel 9 de marzo de 2025, cuando al cumplirse los primeros cien días del gobierno de Sheinbaum, Adán Augusto se contó entre los personajes prominentes que dieron la espalda a la mandataria, prefiriendo sacarse una foto con Andy, el hijo de López Obrador, en un gesto de desafío que buscaba recordarle a la Presidenta a quién le debía, supuestamente, el cargo.

Al final, la historia de las corcholatas resultó ser una metáfora más cruel de lo que sus protagonistas imaginaron. El destino de estos objetos es efímero y utilitario. En la política de hierro, no hay espacio para la lealtad eterna cuando el expediente judicial toca a la puerta. Hoy, el excoordinador se enfrenta a la intemperie política. Porque cuando una corcholata cae al suelo, termina irremediablemente aplastada en el pavimento después de ser pateada por el paso de la realidad.


ADÁN AUGUSTO EN SU HORA CERO

Por Viri Ríos, en Milenio

​La salida de Adán Augusto de la coordinación del Senado ha sido leída hasta ahora bajo dos lentes: quienes lo perciben como un empoderamiento de la Presidenta (quien, según estas versiones, se impone al legado tóxico de Obrador) y quienes lo asumen como una decisión tomada por el propio Obrador (bajo el ya tradicional supuesto de que todas las decisiones se toman “en Palenque”).

Ambas versiones son equivocadas, caricaturas burdas de lo sucedido.

En realidad, Adán Augusto sale de su posición porque se conjuró una combinación única de eventos que lo hicieron posible.

El más inmediato fueron las peticiones de Estados Unidos quienes no consideraban que Adán Augusto fuera una persona proba, digna de la confianza necesaria para combatir adecuadamente al crimen organizado.

Pero eso no fue todo. Además de las peticiones hizo falta un detonante. Y ello fue la forma en la que el coordinador se comportó en los últimos meses: deteniendo la agenda de la Presidenta, pretendiendo que era imposible avanzarla, amagando a senadores bajo premisas falsas e, incluso, en los últimos días, negándose a avanzar en la aprobación de la reforma laboral. Adán no jugaba en equipo, sino para sí mismo.

Es por ello que no debemos confundirnos: Adán Augusto no sale solo por corrupto, sale porque su falta de probidad se conjuntó con su exceso de soberbia.

El coordinador del Senado sale por pensar que podía continuar manejando la bancada a su antojo, jugando soterradamente en contra de la Presidenta y pavoneándose sin recato a pesar de sus escándalos patrimoniales. Sale porque todo esto le colmó el plato a más de uno.

Sin embargo, Adán no sale por la puerta de atrás con su terruño político destruido. No sale con miedo a la justicia. Sale asegurándole a su gente que ellos estarán bien, habiendo negociado el futuro político de Andrea Chávez (según dice, su prioridad) y diciendo, en privado, que la Presidenta se acobardó ante las peticiones de Estados Unidos, que las utilizó de excusa y tantos otros insultos vedados.

La huella de Adán Augusto no desaparece. Su sucesor, Ignacio Mier, es miembro de su grupo político. Hombre de su confianza. Aliado de tiempo atrás. La cuota política que se le dio a Adán Augusto durante la precampaña presidencial, cuando Obrador negoció que él comandaría al Senado, se mantuvo. El pacto quedó íntegro.

Adán Augusto no es menos peligroso fuera de la coordinación del Senado, incluso puede serlo más. Ya sin las miradas y la presión directa de externos y prensa, Adán podrá continuar actuando como bróker político. Posicionando a su gente y teniendo poder.

La operación política de las campañas electorales es la semilla de la putrefacción de la clase política mexicana. Es ahí donde pactan las fuerzas más corruptas y obscuras, atraídas por el dinero y el poder. En el Senado esos pactos ya solo se administran.

Si Adán se dedica, como dijo que hará, a operar las campañas de 2027, el futuro de Morena, su probidad y capacidad de respuesta a los intereses del pueblo no están asegurados.


LA SALIDA ANUNCIADA DE ADÁN AUGUSTO Y LOS OTROS CAMBIOS HACIA 2027

Por Mario Maldonado, en El Universal

La caída de Adán Augusto López era un hecho anunciado. En mi columna del 26 de diciembre escribí: “Muy al inicio de 2026, Adán Augusto López saldrá de la coordinación de Morena en el Senado y, en los hechos, de la política nacional. Lo que es un hecho es que no será quien cabildee la reforma electoral de la presidenta. En su lugar se perfila Ignacio Mier…”. Y añadí entonces: “Ahora sí, el senador apunta hacia el servicio exterior: Portugal —donde la embajada en Lisboa es considerada una de las más atractivas— o París, Francia…”. La sustitución por Ignacio Mier Velazco no sólo confirma el relevo, sino el rediseño de los liderazgos parlamentarios que tiene planeados la presidenta Claudia Sheinbaum.

Aunque este domingo Adán Augusto dijo que por el momento “prefiere estar en tierra en el país y apoyar al movimiento que pensar en ser parte del cuerpo diplomático mexicano”, está confirmado que pidió irse a París o Lisboa. Y le concederán alguna de las dos embajadas. Hoy, la más probable es Portugal.

Lo que cambió no fue el destino del tabasqueño, sino el calendario. La presidenta Claudia Sheinbaum le pidió que, antes de irse, ayude a operar en tierra una parte de la elección intermedia de 2027. Ese acuerdo quedó planchado el 14 de enero en Palacio Nacional, durante la reunión con los operadores electorales. Adán tiene oficio territorial, sobre todo en el sureste, y hacia allá se moverá en las próximas semanas. En los hechos, también es una solicitud no expresa de su mentor político, Andrés Manuel López Obrador, que sabe que se necesita estructura y campaña a ras de piso.

Y es que las encuestas internas de Morena muestran desgaste real de la marca y de varios liderazgos locales, pese al tamaño del gasto social. Gobernadores, alcaldes y delegados federales aparecen con evaluaciones a la baja en plazas que antes se consideraban seguras. De ahí que el calendario ya esté corriendo. La primera medición de aspirantes es en marzo; la segunda en julio; y la tercera, definitiva, entre octubre y noviembre. Las casas que levantarán esos estudios son De las Heras Demotecnia, Buendía & Márquez y Enkoll.

Varios personajes ya preparan su salida para subirse al tren electoral: Mario Delgado, de la SEP; Zoé Robledo, del IMSS; y Rafael Marín, de Aduanas. También se menciona a Alfonso Durazo con aspiraciones para llegar a Gobernación —aunque por ahora sean sólo intenciones— y a Alfonso Ramírez Cuéllar, cercano a Palacio, pero con futuro aún incierto en el gabinete.

Por otra parte, el plan de Andrés Manuel López Beltrán es regresar a Tabasco por recomendación directa de su padre. Dejar la Secretaría de Organización de Morena se mantiene firme, como lo expuse a finales de diciembre, y sería Adán Augusto quien podría cubrir sus funciones de operación de manera extraoficial. La ruta de “Andy” es buscar una diputación local, establecerse, construir base y relanzar su carrera desde la tierra donde nació.

La salida de Adán Augusto de la coordinación del Senado terminará invariablemente con su exilio diplomático, pero antes viene la tarea de tierra: aceitar estructuras, ordenar liderazgos y preparar la elección que definirá la segunda mitad del sexenio.

Posdata 1

La violencia en Colima volvió a golpear de cerca a la política nacional. El fin de semana dos mujeres que eran familiares del secretario de Educación, Mario Delgado, fueron asesinadas a balazos en su domicilio en la colonia Placetas Estadio de la capital. Las víctimas, identificadas como su tía Eugenia Delgado y su prima Sheila Amezcua Delgado, se dedicaban a la venta de alimentos y fueron víctimas de un ataque perpetrado por un grupo armado que irrumpió en la vivienda durante las primeras horas del sábado. Las autoridades abatieron a tres presuntos implicados tras localizarlos en Villa de Álvarez, mientras la Fiscalía de Colima investiga bajo protocolo de feminicidio.

El crimen, que ocurre en un estado con una de las tasas de homicidio más altas del país, golpea en lo personal a Delgado y pone en evidencia el imparable avance de la inseguridad en territorios clave como el del Pacífico mexicano.

Delgado podría dejar el cargo en marzo para competir internamente por la candidatura de Morena a la gubernatura de Colima, un estado donde el tejido social ha sido profundamente erosionado por la violencia. El reto, más allá del dolor personal, será traducir esta tragedia en acciones creíbles para enfrentar la inseguridad si realmente aspira a gobernar su estado. La violencia no solo le alcanzó en lo íntimo; también define el contexto político donde se juega su futuro electoral.

Posdata 2

México cerró 2025 con un dato que explica buena parte de su fortaleza externa: 665 mil millones de dólares en exportaciones, cifra récord, y 85% de los productos enviados a Estados Unidos entrando sin pagar un solo arancel. El dato confirma que el T-MEC y la integración manufacturera con Norteamérica siguen funcionando como un escudo frente al proteccionismo global y colocan al país como socio estratégico clave e inseparable de Estados Unidos.

Quizá por esto es que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anda presumiendo que logró armar un portafolio de inversión histórica por 367 mil millones de dólares para el sexenio, del cual ya se han materializado alrededor de 63 mil millones en proyectos que generan más de 238 mil empleos. Y son precisamente los sectores productivos vinculados a exportación, logística, energía e industria los que más inversiones han atraído.

Este doble indicador —récord exportador y cartera de inversiones— también lo destaca el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez, quien ha tenido intensas jornadas de trabajo en Washington de cara a la próxima renegociación del T-MEC. La carta fuerte de Ebrard con EU asegura que México está capitalizando como nunca su posición en las cadenas de valor de Norteamérica, enviando señales de certidumbre a inversionistas y, al mismo tiempo, blindando su relación comercial con el país que gobierna Donald Trump en un entorno internacional complicado.

Posdata 3

El Hospital de Tercer Nivel de Alta Especialidad del ISSSTE en Acapulco está siendo utilizado para trabajo político a favor de Yoshio Ávila González, excandidato a la alcaldía de Acapulco por Movimiento Ciudadano y quien fuera el coordinador estatal de Adán Augusto López.

Al director del ISSSTE, Martí Batres, ya le hicieron llegar una carta firmada por la Comisión Intersindical, Asociaciones Civiles y Derechohabientes del ISSSTE en Guerrero denunciando que Yoshio Ávila controla los puestos administrativos del Hospital inaugurado por la presidenta Claudia Sheinbaum en agosto del año pasado, mismos que son operados por el subdelegado Jaime Enrique Cruz Manjarrez Giles, del grupo político de Ávila González, quien asegura será el próximo alcalde de Acapulco por Morena y con el apoyo del hasta ayer coordinador de senadores morenistas, Adán Augusto López.


SHEINBAUM LIBRE

Por ​​Ricardo Raphael, en Milenio

La salida de Adán Augusto López de la coordinación senatorial de Morena fortalece el liderazgo político de la presidenta Claudia Sheinbaum.

López llegó a ese cargo por una decisión tomada por Andrés Manuel López Obrador, el año previo a que se celebraran los comicios federales de 2024.

En julio de 2023, el ex presidente redactó de su puño y letra las reglas bajo las cuales debían competir las llamadas corcholatas para ganar la candidatura presidencial de su partido.

Quizá la regla más relevante fue aquella que permitió asegurar a las personas contendientes de que la derrota eventual no significaría abandonar el corazón del poder dentro del movimiento.

Al final así fue: Marcelo Ebrard entró al gabinete, Ricardo Monreal consiguió el liderazgo en la Cámara de Diputados, Gerardo Fernández Noroña se convirtió en el presidente del Senado y Adán Augusto López, ahí mismo, el coordinador del partido guinda.

Si bien es cierto que aquellas reglas aseguraron la unidad, también lo es que permitieron a López Obrador continuar influyendo a través de sus más cercanos.

En el Senado, Alejandro Esquer y Adán Augusto López han sido las correas de mando desde las cuales se impulsó y ejecutó el llamado plan C, también concebido por López Obrador.

Prácticamente todos los puntos de esa agenda han sido ya desahogados. Acaso solo queda pendiente la reforma electoral.

Claudia Sheinbaum supo subordinarse a su movimiento y, por tanto, condescender tanto con los mandatos como con los personeros del ex presidente.

Llegó por fin la hora de liberarse para que su gestión al frente del país encuentre identidad propia.

La salida de Adán Augusto López no se debe a su relación con Hernán Bermúdez Requena, tampoco al supuesto repudio del gobierno de Estados Unidos, ni a su abultado pero inexplicable patrimonio.

Se entiende como un mensaje claro de que la Presidenta no compartirá más el timón del barco.

La llegada de Ignacio Mier a la coordinación del grupo parlamentario también marcará un acotamiento importante respecto de la influencia que ha tenido Alejandro Esquer, el ex secretario particular de López Obrador.

Zoom: La mandataria se ve cada día más cómoda con el alto cargo que desempeña y es que ha saldado casi por entero la deuda política con la que llegó al poder.


ADÁN AUGUSTO REACTIVA SUS REDES

Por Jorge Fernández Menéndez, en Excélsior

Adán Augusto López dejó la coordinación del grupo parlamentario de Morena en el Senado y no se va de embajador, como mucho se especuló en días pasados, sino a hacer trabajo partidario destinado a ganar, dijo, todas las elecciones de 2027.

Según sus declaraciones, va a trabajar “por todo el país, a fortalecer (el partido) rumbo a la elección del 2027, a hacer tarea de territorio… también en las circunscripciones que tienen mayor padrón electoral, y vamos a ello, porque en Morena el objetivo principal es ganar prácticamente todas las gubernaturas en disputa en 2027, mantener la mayoría calificada en la Cámara de Diputados y, desde luego, en el Senado de la República… se requiere de mi servicio completo para fortalecer la unidad dentro del movimiento, dentro del partido”.

Una especulación. Si es verdad que Andy López Beltrán, el hijo del expresidente López Obrador dejará la Secretaría de Organización del partido, en medio de profundo descrédito y diferencias, tanto con Luisa María Alcalde como con la propia presidenta Sheinbaum, no sería descabellado en esta lógica que Adán Augusto fuera su reemplazante: sería otro integrante del Clan Palenque con las mismas redes, pero con más experiencia.

Eso fortalecería la convicción de que en Morena no se castiga ni se investiga a nadie, pese a que la relación del senador con la Presidenta es mala desde siempre y de que se acumulan las denuncias en contra de Adán Augusto. El senador está protegido por el paraguas del Clan de Palenque. Todo comenzó en Tabasco, con negocios antiguos, cuando Adán era todavía militante del PRI, negocios que financiaron a López Obrador hasta llegar al poder. Desde entonces, sobre todo cuando fue gobernador de Tabasco, comenzaron los contratos multimillonarios asignados sin licitación, las obras infladas, las empresas fantasma ligadas a viejos amigos y operadores políticos.

Durante su gestión como gobernador, Adán Augusto tejió una red que se extendió más allá del sureste. En Tabasco fue gobernador; en Chiapas impuso a su cuñado Rutilio Escandón, el peor gobernador que se recuerda en años en ese castigado estado; en el SAT, Rosalinda López, fallecida a fines del sexenio pasado, controló las relaciones con los empresarios de la red. Adán fue un secretario de Gobernación sin logros concretos, pero le alcanzó para ser precandidato presidencial (convencido, contra toda evidencia, de que ganaría) y con recursos inagotables construyó una red nacional que le permitió contar con muchas posiciones en el Congreso y en las gubernaturas que se eligieron desde 2021 en adelante, las que se renovarán precisamente en 2027.

Hernán Bermúdez Requena era el secretario de Seguridad Pública de Tabasco, el amigo de décadas, la mano derecha de Adán Augusto con vínculos añejos con el crimen organizado. Era conocido como El Comandante H, el líder del cártel de La Barredora y socio del CJNG. La historia de Bermúdez se entrelaza con otra que comenzó en Tabasco. Comenzó con el robo de combustible y llegó al huachicol fiscal. No sólo se robaron el combustible de Pemex, también contrabandearon y falsificaron los documentos de importación y exportación. Desde 2019 se creó una red de empresas que cruzó México de norte a sur, trianguló facturas falsas, permisos de transporte de hidrocarburos y subsidios energéticos.

Todo eso se alimentó con la cercanía entre Adán Augusto y los hijos del expresidente: Andy, Bobby y José Ramón López Beltrán, vínculos antiguos que se reforzaron a través de contratos, favores y proyectos estratégicos. En Tabasco y en el sureste las empresas cercanas al círculo familiar florecieron y terminaron abarcando casi todo el país. De allí surgieron Amílcar Olán, Pedro Salazar y muchos otros.

Ahora Adán Augusto no se va castigado, se va a reactivar esa red para las elecciones del 2027. No aprenden, al norte de nuestra frontera estarán contentísimos.

Stand 4. Morena nació prometiendo regenerar la vida pública. Pero detrás del discurso, los viejos vicios del poder reaparecieron: nepotismo, corrupción, contratos dirigidos.

Adán Augusto fue más que un funcionario; fue el hermano, el cómplice, el símbolo de cómo el partido que prometió el cambio terminó replicando lo mismo que juró erradicar. La historia de Adán es el espejo de una maquinaria que protege por conveniencia o complicidad.

Stand 5. Al final, el poder no se trasmite sólo por los votos… sino por la impunidad. Las redes de corrupción no solo sobrevivieron, se consolidaron bajo el cobijo del Estado y la complicidad. Son los políticos, empresarios y operadores que siguen moviendo los hilos desde las sombras, tejiendo las nuevas redes de corrupción. Son los nuevos intocables de México. Adán, el primero.

Stand conclusión. Hemos recorrido juntos las piezas de este rompecabezas y cada uno de sus actores: la red de corrupción, El Comandante H, el huachicol fiscal, los favores vinculados al poder, la complicidad y la impunidad que lo sostiene todo.

El nombre de Adán Augusto López ya no está sólo en esta historia, lo acompañan los hijos de su principal protector: Andy, Gonzalo y José Ramón López Beltrán. Las pruebas están para quien quiera verlas: documentos que exhiben contratos que se adjudicaron sin licitación, funcionarios designados a modo y con antecedentes criminales, combustibles de contrabando que escaparon al control del Estado.

Pero quizá lo más grave es lo que no se ve pero se percibe: la protección partidaria, la convicción de que ciertos personajes están fuera del alcance de la ley. La idea de los “intocables”. Un poder que no rinde cuentas porque se convierte en el escudo de la impunidad.


SALIDA PACTADA DE ADÁN; SIGUE CON FUERO Y EN CAMPAÑAS

Por Salvador García Soto, en El Universal

La salida de Adán Augusto López Hernández de la coordinación parlamentaria de Morena dista mucho de ser un castigo o una medida relacionada con los escándalos y señalamientos que se han dado en torno al tabasqueño. Su renuncia fue pactada “por consenso” con la presidenta Sheinbaum el pasado lunes 26 de enero, en la reunión privada que sostuvieron ese día en Palacio Nacional y el acuerdo al que llegó con él la mandataria, es que dejara el liderazgo parlamentario para irse como coordinador de Morena en la Cuarta Circunscripción Electoral del país, con miras a operar las campañas del partido oficialista en las elecciones intermedias de 2027.

De acuerdo con integrantes del grupo adanista, fue el propio senador el que les informó, ayer domingo, del acuerdo al que había llegado con la presidenta y de su decisión de dejar el grupo en manos de Ignacio Mier Velasco, el senador poblano que ya fungía como operador de todas las confianzas de Adán Augusto y que a partir de ayer asumió el liderazgo de la bancada morenista en el Senado, tras una votación unánime de los senadores del oficialismo.

De hecho, como parte de las concesiones que le dio la presidenta al ahora excoordinador, “todo sigue igual en el grupo parlamentario, no habrá cambios y Nacho (Mier Velasco) respetará todos los nombramientos, designaciones y decisiones que había tomado hasta ahora Adán”, lo que confirma, a decir de los cercanos, la transición pactada en Palacio Nacional, que incluyó la permanencia de López Hernández como senador de la República —por lo cual mantiene la protección constitucional del fuero— y su trabajo como coordinador de las campañas morenistas en el 27.

Según los asistentes a la reunión de la bancada morenista ayer por la mañana en el Senado, donde él mismo se encargó de hacerles el anuncio que sorprendió a la mayoría de los senadores e incluso a sus más cercanos, a Adán “se le veía relajado y tranquilo” al momento de anunciar su separación del cargo de coordinador. Por el contrario, a varios senadores la noticia no les gustó y hubo quienes le pidieron que no aceptara presiones y que siguiera coordinando al grupo legislativo. Cuando él trató de calmar a los inconformes, les dijo que no había ningún problema o rispidez en su acuerdo con la presidenta. “Yo siempre he sido congruente y no es la primera vez que renuncio a un cargo político o público para irme a hacer labor en el partido”, comentó.

Al final, cuando se sometió a votación la aceptación de su renuncia, varios senadores votaron en contra o se abstuvieron, a diferencia de la votación para nombrar al poblano Mier Velasco como nuevo coordinador, que se votó de manera unánime por los legisladores presentes. Para cuando llegó a la reunión plenaria de la bancada morenista la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, la transición pactada en el grupo ya había sido procesada y la recibió como nuevo líder del grupo Ignacio Mier.

Y a juzgar por el encargo partidista que le dio la presidenta, confirmaría que todo fue “terso y pactado con la doctora”, como afirman los adanistas. Porque la Cuarta Circunscripción Electoral a donde va como coordinador Adán Augusto es una de las más importantes y estratégicas para Morena porque incluye, de entrada, la Ciudad de México, donde la presencia del tabasqueño será un contrapeso y una cuña que le impone la presidenta al grupo radical de Martí Batres-Clara Brugada, que hoy controla la capital y que no tienen la mejor relación con la mandataria.

Pero además también la integran los estados de Guerrero, Hidalgo, Morelos, Puebla y Tlaxcala, todos ellos actualmente controlados por Morena y que tan sólo entre la Ciudad de México y Puebla concentran casi 13 millones de votantes, que representan casi el 15% del padrón nacional, rumbo a los comicios intermedios del próximo año.

Así que quienes quieran ver un castigo o una “caída” del controvertido senador tabasqueño, considerado el “hermano” político del expresidente López Obrador, se quedarán con las ganas. Porque Adán Augusto mantiene el fuero como senador y se le manda a operar a una región electoral estratégica para el morenismo, lo que indica que no hay la intención, al menos por ahora, de denostar, desconocer o procesar de algún modo al senador tabasqueño que tampoco, dicen sus cercanos, se irá a ninguna embajada porque sigue contando con la protección de los dos que deciden.

NOTAS INDISCRETAS… Ya se va haciendo costumbre, como lo ha sido históricamente, que en los diálogos, llamadas y acuerdos entre el gobierno de México y el de Estados Unidos, siempre termine habiendo dos versiones distintas y a veces hasta opuestas, de lo que se habla o se acuerda en esos intercambios verbales. Además de lo que pasó con la captura del narcodeportista, Ryan Wedding, en donde no queda claro quién miente y quién dice la verdad sobre si el capo canadiense fue capturado en territorio mexicano con un operativo conjunto con la ayuda de agentes del FBI, como sostiene la administración Trump y el director de esa agencia Kash Patel, o si fue una bonita “entrega voluntaria” como la que afirman, con todo y foto de IA, la presidenta Sheinbaum y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch. Y sin que se haya resuelto aún quienes son los mentirosos en esa detención, ahora el presidente Donald Trump vuelve a exhibir a la doctora Sheinbaum al afirmar el sábado que él le pidió, en la llamada telefónica del viernes, “que dejara de enviar petróleo a Cuba y ella accedió”. Y ayer domingo la mandataria mexicana salió a dar su versión y negó que se haya tratado el tema de Cuba en su reciente plática telefónica con Trump. “No hablamos nunca con el presidente Trump del tema del petróleo con Cuba y por la tarde, pues se pusieron los aranceles a cualquier país que envíe petróleo a la isla”, dijo ayer la presidenta en Sonora durante su gira por ese estado. Eso sí, la doctora no comió lumbre ni volvió a afirmar que México seguirá enviando el crudo de Pemex a la dictadura cubana porque es una “decisión soberana”, y en lugar de su trillado discurso, dijo que “estamos revisando y viendo si podemos resolver diplomáticamente el tema del petróleo”, mientras anunciaba que en una semana su gobierno enviará “ayuda humanitaria” al régimen castrista y lo hará a través de la Secretaría de Marina. Por cierto la doctora insiste en el riesgo de que se desate una crisis humanitaria en la isla por las medidas de Donald Trump, aunque claramente esa crisis tiene ya meses ocurriendo y, en todo caso, al cortarle el flujo de petróleo a la isla, simplemente se agravaría. El caso es que ya no se puede saber, en esta confusa e incierta era de la posverdad, quién está mintiendo repetidamente en la relación México-Estados Unidos… Ayer domingo, en Guadalajara, donde nació y vivió toda su vida, murió la directora de Teatro y gestora cultural, Marypaz Gómez Pruneda. Su labor como promotora del teatro tapatío y formadora de actores fue incansable y su faceta como maestra de teatro en la UNIVA es recordada con nostalgia y cariño por varias generaciones de universitarios y comunicadores egresados de esa universidad que hoy lamentamos y lloramos su partida. Marypaz, con sus grandes ojos tapatíos y su mirada siempre inquisitiva y atenta, nos enseñó a muchos algo más que teatro y expresión; nos enseñó que una maestra también puede ser amiga y que, para los que tienen la verdadera vocación de la docencia, sus alumnos no son solo nombres y apellidos en una lista, sino seres humanos en formación, cuya fragilidad y vulnerabilidad siempre pueden ser apoyadas y comprendidas por quien los forma y enseña. Se fue un alma apasionada de la vida y una amiga entrañable que muchos recordarán y extrañarán en la Perla Tapatía. Se fue una artista que apenas el 14 de febrero del 2024 había sido reconocida con el premio “Ciudad de Guadalajara” que le entregó la alcaldía tapatía “por su labor en la docencia, dramaturgia y dirección de escena; en la promoción del sentido de comunidad y la formación de profesionales de la creación y la gestión cultural”. Que descanse en paz la incansable maestra y amiga, la muy querida Marypaz… Dos diputados heridos en un ataque armado y 10 trabajadores mineros desaparecidos por más de una semana, confirman que Sinaloa dista mucho de haber recuperado su normalidad y sigue sumida en los efectos de la guerra narca que ha sido hasta ahora tolerada y combatida solo a medias por el gobierno federal. ¿Hasta cuándo los sinaloenses soportarán el abandono, la desidia y la indolencia de sus autoridades locales y federales que no quieren o no pueden acabar con dos grupos armados de un Cartel que se ha debilitad y dividido? Si no pueden con ese cártel fracturado, imagínense con el Jalisco Nueva Generación y los otros que dominan y controlan a sus anchas entidades y regiones enteras…Los dados mandaron Serpiente. La semana se viene complicada.


ATENTADOS DE ALTO IMPACTO

Por ​​Raymundo Riva Palacio, en El Financiero

El asesinato de la tía y la prima del secretario de Educación, Mario Delgado, es una prioridad en la estrategia de seguridad, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin pacificar Sinaloa, la estrategia de seguridad será un fracaso, dijo el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, al arrancar el gobierno. La incidencia delictiva va bajando; hay menos homicidios dolosos, reportan cada semana. La otra cara es que el gobierno está metido en serios problemas: sus estadísticas son cuestionadas por manipulación -reclasificación de delitos y silencio sobre desaparecidos- y, aun si se otorgara el beneficio de la duda, la calidad de la violencia va creciendo, acercándose a la cima del poder.

Lo último es el asesinato de los familiares del secretario de Educación en Colima, directo en su casa en el centro de la capital, donde un grupo armado las ejecutó. Su tía y su prima eran pasteleras, alejadas de la política y sin problemas con delincuentes, salvo los de muy baja estofa, que según el hermano del secretario, Felipe Delgado, diputado federal del Verde, solo en algunas ocasiones personas de un picadero cercano se había cruzado por la azotea de su casa.

Los reportes preliminares del crimen no apuntan a un asesinato circunstancial, sino uno premeditado al entrar a su casa, en el centro de la capital, bien entrada la madrugada, y dispararles repetidamente. Los asesinos huyeron y la policía, alertada por los vecinos del tiroteo, actuaron con una rapidez que no se había visto en otros crímenes de alto impacto y que pocas horas después localizaron el vehículo en el que presuntamente se trasladaron los sicarios, enfrentándose con ellos y abatiendo a tres.

Si esto es cierto y no un montaje para desviar los móviles reales del crimen, el asesinato fue ejecutado por un comando, aunque llama la atención que hubiera sido en la madrugada y no a cualquier hora del día, como suelen hacer los sicarios de los cárteles. La diferencia de método abre la probabilidad de que este crimen no haya sido cometido directamente por una organización criminal, sino que se trate de un atentado político, con un mensaje para el secretario de Educación, que está perfilado para ser el candidato a gobernador en Colima.

Informes del gobierno federal elaborados desde el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador dan sustento a la hipótesis, que mencionan que Colima era controlado -su descripción es “gobernado”-, por un priista influyente que es muy cercano a la gobernadora de Morena, Indira Vizcaíno, que tiene lazos con el Cártel Jalisco Nueva Generación, que controlan el puerto de Manzanillo, desde donde manejan el tráfico de cocaína desde Colombia - un importante número de contenedores con la droga que llegan ahí, terminan en España-, y que es la principal puerta de entrada de los precursores químicos para fabricar metanfetaminas y del fentanilo chino que termina en el mercado estadounidense.

Colima es la entidad con mayor número de homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes. El estado cerró el año pasado con una tasa de alrededor de 50 asesinatos dolosos por cada 100 mil habitantes, por encima de los estados más calientes del país, como Sinaloa, Guanajuato, Jalisco o Baja California, aunque en números absolutos ocupe el lugar 17. La violencia está directamente asociada con el control del Puerto de Manzanillo, que pelean grupos como el Cártel Independiente de Colima, una escisión del Jalisco Nueva Generación, y el Cártel de Sinaloa, que nunca ha podido apoderarse de esa puerta marítima de entrada estratégica para el narcotráfico.

La eventual llegada de Delgado a la gubernatura, en la hipótesis basada en el informe sobre las vinculaciones del Jalisco Nueva Generación con las más altas esferas de poder fáctico en el estado, es una amenaza para el control histórico que tienen sobre Manzanillo, porque el secretario de Educación ha sido vinculado en investigaciones de la DEA y la Marina mexicana como un operador electoral que benefició y se benefició políticamente del Cártel de Sinaloa.

Las investigaciones federales en México y Estados Unidos señalan que Delgado manejó exitosamente siete elecciones de gubernaturas para Morena en 2021 con dinero del Cártel de Sinaloa, a través del empresario Sergio Carmona, que operaba una red de huachicol en Tamaulipas, que fue asesinado a finales de aquel año en una peluquería en San Pedro Garza García, Nuevo León. Tras el crimen, su hermano Julio se convirtió en testigo protegido y ha seguido aportando información relacionada con la narcopolítica de Morena.

El hecho que el método de ejecución no se asemeje a la tipología de los cárteles, no elimina los cruces entre política y crimen. Todo lo contrario. Si el origen del asesinato, siguiendo con la hipótesis basada en los informes confidenciales del gobierno, viene del sector político colimense, este se encuentra vinculado con el Nueva Generación, para quienes un gobernador con ligas a Sinaloa, no es conveniente para sus fines. El asesinato, en este contexto, sería un aviso político-criminal para Delgado.

No se sabe a dónde llevarán las investigaciones, y menos aún en lo que se concluirá para consumo público. Hemos visto el encubrimiento de asesinatos de alto impacto para evitar que escalen lo que fueron en realidad, crímenes políticos; silencios para que las investigaciones se olviden, o disimulos en tragedias que llevarían a las más altas esferas del régimen, culpando a chivos expiatorios. La expectativa de justicia y esclarecimiento del crimen que reclamó el secretario de Educación, es retórico. Sabe el enjuague del régimen al que pertenece y los costos que tienen las ambiciones políticas hoy en día.


LÍNEA 12 (BIS)

Por Denise Dresser, en Reforma

La tragedia del Tren Interoceánico no es un rayo en cielo despejado. No es un error aislado, ni un "incidente desafortunado", ni una fatalidad inevitable. Es la manifestación más reciente de un patrón que México conoce bien: obras públicas construidas con prisa política, operadas con desprecio técnico e investigadas con encubrimiento institucional. Un patrón que se consolidó durante el sexenio de López Obrador y que hoy, bajo el gobierno de Claudia Sheinbaum, no se corrige: se reproduce.

Catorce personas murieron tras el descarrilamiento del tren. La FGR integró un expediente que contenía información suficiente para mirar hacia arriba, pero decidió mirar hacia abajo. La fiscal Ernestina Godoy optó por una salida conocida: responsabilizar a los maquinistas. Tres órdenes de aprehensión. Exceso de velocidad. Caso cerrado. O casi. Porque lo que dice la propia investigación es otra cosa. El conductor no tenía velocímetro. No había forma material de saber si iba a exceso de velocidad. La locomotora carecía de equipo contra incendios. Las cámaras y los radios no funcionaban por incompatibilidad de software.

No estamos frente a un "error humano". Estamos frente a un sistema diseñado para fallar. Trenes viejos reutilizados, tecnología obsoleta, equipos esenciales ausentes. Todo para reducir costos y acelerar inauguraciones. Una decisión política tomada desde la Presidencia. Se prioriza el simbolismo político sobre la seguridad operativa. Se sustituyen la planeación y la supervisión por lealtades personales y militares.

Y hay más. Según investigaciones periodísticas, la línea que se descarriló recibió mantenimiento mediante contratos millonarios asignados a políticos de Morena. Un amigo de los hijos del expresidente obtuvo negocios lucrativos con la piedra balasto usada en la obra. Existen audios sobre adjudicaciones acordadas antes de licitaciones oficiales. Y uno de los hijos de López Obrador -sin experiencia ferroviaria- fue colocado como supervisor. Nada de esto aparece en la narrativa oficial. Nada de esto se investiga a fondo.

El Tren Interoceánico no cuenta con sistemas modernos de señalización ni con control automático de velocidad. No existen mecanismos que limiten

excesos en tiempo real. No hubo alertas. Y los conductores operaban sin licencias ferroviarias formales, con conocimiento y autorización de los mandos superiores. Si alguien sin licencia conduce, la responsabilidad principal no es del que se sienta al volante, sino de quien le entrega las llaves. La Auditoría Superior de la Federación y el periodismo independiente ya habían advertido sobrecostos, adjudicaciones directas, licitaciones simuladas, cambios técnicos improvisados y una supervisión prácticamente inexistente. Todo documentado. Todo ignorado.

Esto se parece demasiado a la Línea 12. Investigación tardía, control político del daño, informes rechazados cuando incomodan, intervención presidencial para exonerar aliados y acotar responsabilidades. Tiempo después, expertos independientes demostraron que el problema fue de construcción, no de mantenimiento. También se parece a Ayotzinapa: una "verdad" oficial que se cae a pedazos, pruebas ocultas, líneas de investigación bloqueadas, un Estado que se investiga a sí mismo y siempre se absuelve.

Ese es el problema de que no haya fiscalías verdaderamente autónomas. El gobierno es juez y parte. El resultado son investigaciones que protegen al sistema y sacrifican a unos cuantos "convenientes". Castigo selectivo como sustituto de justicia. Ahora, después del accidente, el gobierno pide una certificación internacional. ¿Por qué después y no antes? La certificación ex post es una confesión implícita: el tren no cumplía estándares. A eso se suma la revictimización económica. Treinta mil pesos por persona como compensación, cuando en España las indemnizaciones alcanzan cientos de miles de euros por víctima. El mensaje es brutal: la vida vale poco cuando el Estado es el responsable.

Y si Sheinbaum se pregunta por qué no hay crecimiento en México -su prioridad declarada- debería mirar este patrón de encubrimiento e impunidad. Estos "accidentes". La forma en que se investigan. La erosión de credibilidad que provocan. Porque no hay inversión sin confianza o Estado de derecho. Y mientras culpar al conductor siga siendo la coartada para encubrir al sistema, la próxima tragedia ya está en la vía.