EL VOCERO, EL REY DEL HUACHICOL Y LAS FIESTAS DE POLANCO
Por Salvador García Soto, en El Universal
Entre 2020 y 2021, antes de que lo asesinaran el 22 de noviembre del 21, y cuando ya se había convertido en el financiero favorito de Morena y de la 4T (gracias a que Jesús Ramírez lo introdujo directamente con su jefe el presidente López Obrador) el empresario huachicolero, Sergio Carmona, venía con frecuencia a la Ciudad de México y operaba en un departamento que tenía en Polanco. Ahí solía recibir las visitas de altos personajes del gobierno y el partido morenista, a los que agasajaba con comidas, fiestas y reuniones, además de entregarles dinero en efectivo.
De acuerdo con fuentes que llegaron a estar en esas reuniones y testimonios de vecinos que presenciaban la llegada de los personajes políticos, los encuentros de Mario Delgado, entonces dirigente nacional de Morena, y del vocero presidencial, Jesús Ramírez Cuevas, con Sergio Carmona Angulo se realizaban en un lujoso apartamento de la calle Calderón de la Barca, propiedad del “Rey del Huachicol”, hasta donde llegaban los políticos del oficialismo.
Con manjares y alimentos que le llevaban a Carmona del restaurante “Animal”, que se ubica en la esquina de Masaryk y Calderón de la Barca, las largas comidas eran amenizadas en ocasiones por el cantante Julión Alvarez, amigo personal de Carmona, y que solían empezar después del mediodía y terminar ya entrada la noche. De varias de esas fiestas y encuentros hay registro en video porque el empresario huachicolero, sin que lo supieran sus invitados, tenía instaladas cámaras ocultas que grababan todo lo que sucedía en esos encuentros que algunos de los participantes describían como “fiestas nibelungas”.
La costumbre de grabar a sus invitados para dejar registro de todos los políticos y personajes que lo frecuentaban y a los que apoyaba financieramente, era algo que practicaba Sergio Carmona no sólo en el departamento de Calderón de la Barca, sino también en su mansión de San Pedro Garza García, donde también solía invitar a políticos, desde alcaldes, diputados, dirigentes morenistas y candidatos. También en San Pedro invitaba a cantar a Julión y guardaba el registro en video de sus fiestas, materiales que hoy están en poder de su viuda, Perla McDonald Sánchez, quien conserva todo el archivo documental y videográfico que confirma los nexos y la relación entre su asesinado esposo y las cúpulas del partido Morena y del gobierno lopezobradorista.
Pero los videos de la viuda de Carmona no son las únicas evidencias gráficas de las fiestas de Polanco y el desfile de políticos morenistas por ese lugar. Un vecino del departamento de Carmona, que llegó a identificar a algunos de los asistentes a esas reuniones, también se dio a la tarea de grabar sus propios videos y, según confirman quienes los han visto, tiene grabados a varios personajes del oficialismo “que salían de ese departamento con maletas cargadas de dinero”.
Esa información que nos proporcionan fuentes directas y testigos de aquellos encuentros y comidas entre el Rey del Huachicol y el vocero presidencial, coinciden con lo que se afirma en el libro “Ni Venganza ni Perdón” de editorial Planeta, donde el exconsejero presidencial, Julio Scherer, y su coautor, el periodista Jorge Fernández Menéndez, hablan de “la relación de Jesús Ramírez y otros funcionarios con Sergio Carmona, el llamado rey del huachicol”.
Dicen los autores: “Documentos de inteligencia y testimonios señalan que Ramírez Cuevas mantuvo reuniones con Sergio Carmona, ligado al contrabando de combustible, y el financiamiento ilícito de campañas y con presuntos nexos con el narcotráfico. Carmona fue un empresario tamaulipeco, asesinado en 2021, que no sólo construyó un imperio gracias al contrabando de combustibles, también tejió una red de influencias y favores políticos que, según documentos de inteligencia, llegaron hasta las puertas de Palacio Nacional”.
“Informes reservados del Estado mexicano ubican a Jesús Ramírez Cuevas en varios encuentros con Carmona, antes de su ejecución. De acuerdo con fuentes consultadas, Ramírez Cuevas abrió las puertas del círculo presidencial a uno de los financistas más polémicos de los últimos años. Así, Carmona fue presentado a figuras como Mario Delgado y, según versiones, al propio presidente Andrés Manuel López Obrador”.
Más adelante, sostienen entre las páginas 253 y 256 del libro que se presenta mañana, que “fue a través de Jesús Ramírez que se habrían facilitado reuniones estratégicas para asegurar apoyos económicos en campañas clave. Entre ellas, la de su amigo personal, Américo Villarreal, hoy gobernador de Tamaulipas. La cercanía entre Ramírez y Villarreal está documentada: fotos en redes, actos de campaña y mensajes públicos la respaldan. Carmona no solo financiaba a Morena, sino que formaba parte fundamental en el engranaje electoral del partido, en el norte del país”.
Tras revelarse en el libro de Scherer la relación tan cercana y financiera que tenía con el asesinado Rey del Huachicol, ayer le preguntaron a la presidenta Claudia Sheinbaum en su conferencia matutina si su actual Coordinador de Asesores había renunciado al cargo como se rumoró desde la tarde del lunes. La respuesta de la Presidenta fue una tibia defensa de su colaborador que, sin entrar en detalles sobre las acusaciones que se le hacen, apeló a su amistad y a su relación de varios años:
“No, Jesús está trabajando con nosotros. No tiene por qué presentar su renuncia; como lo he dicho muchas veces, a Jesús lo conozco desde antes del movimiento del CEU, cuando yo estaba en la Facultad de Ciencias y él estaba en el CCH de Naucalpan, es un hombre de principios y sigue colaborando con nosotros”, dijo la Presidenta.
Veremos hasta dónde se mantiene la defensa de la Presidenta sobre el exvocero presidencial, pues según Scherer en su libro, Ramírez Cuevas también está en la mira de Estados Unidos y su nombre aparece en expedientes judiciales e investigaciones del Departamento de Justicia: “Mientras las fiscalías estatales en México guardan silencio, en Estados Unidos las pesquisas avanzan. En cortes de Nueva York y Texas el nombre de Jesús Ramírez Cuevas aparece en documentos anexos a investigaciones por lavado de dinero y financiamiento electoral; aún no hay procesos formales en su contra. Fuentes del gabinete federal afirman que la presidenta Claudia Sheinbaum conoce de estos antecedentes”.
¿Será que la Presidenta no conoce tan bien como cree a su siniestro compañero del movimiento?
NOTAS INDISCRETAS…
Dicen que los sueños y las ambiciones a veces se cumplen con mucho trabajo y a veces también con un poco de suerte. Y ayer la ministra Lenia Batres cumplió un sueño, que es al mismo tiempo ambición política, al poder sentarse por primera vez en la silla de la Presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Y es que de manera más que extraña, el ministro presidente, Hugo Aguilar Ortíz, decidió ausentarse de la sesión del pleno de la Corte para atender una invitación a asistir al acto del aniversario de la Fuerza Aérea Mexicana, que tuvo lugar en el Centro Histórico de la ciudad. Y la sonrisa con la que la ministra Batres abrió la sesión y les anunció a sus compañeros del pleno que la presidiría temporalmente por la ausencia del ministro presidente, describía que la “ministra del pueblo” tiene claro su objetivo de ocupar esa silla pero ya no temporal, sino por los dos años que le seguirán cuando termine la presidencia de Aguilar Ortiz. ¿Será que ya se está entrenando?...Por cierto que al ministro Hugo Aguilar lo quieren someter a un proceso administrativo en el Tribunal de Disciplina Judicial por haber permitido que dos de sus colaboradores subalternos le limpiaran los zapatos el pasado 5 de febrero en las afueras del Teatro de la República en Querétaro. Lo que se volvió un video viral y desató toda clase de críticas e indignación, al grado que el ministro presidente tuvo que disculparse y salir a dar explicaciones, es motivo ahora de un Punto de Acuerdo que presentó en el Senado de la República la senadora del PRI, Anabel Avalos Zempoalteca, quien solicita en su propuesta al pleno senatorial, una solicitud que “exhorta respetuosamente al Tribunal de Disciplina Judicial para que inicie de oficio un procedimiento administrativo de responsabilidades en contra del presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por dejar de preservar la dignidad, profesionalismo y ética propia de la función judicial, al permitir que dos de sus subalternos limpien sus zapatos en la vía pública”. El punto de acuerdo la fue presentado por la senadora tlaxcalteca y habrá que ver como lo vota el pleno senatorial en sus próximas sesiones…A propósito del ruido y la indignación que ha desatado en la comunidad universitaria la candidatura de la hija de la secretaria federal, Rosaura Ruiz, para ser parte de la Junta de Gobierno de la UNAM, nos comentan desde CU que solo hay un precedente de un rector que fue electo para ese cargo con el voto de un hermano suyo que era integrante de la Junta de Gobierno. Se trata de Nabor Carrillo Flores, quien asumió la rectoría de la Universidad Nacional en 1953 y en cuya elección participó su hermano como integrante de la Junta. En aquel momento Nabor se convirtió en rector y su hermano siguió siendo miembro del máximo órgano de dirección universitaria. Claro, eran los tiempos más fuertes del régimen priista y el nepotismo tricolor estaba en su apogeo. ¿A esos tiempos quieren volver en la 4T al promover, con la enorme influencia de la señora secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, a su hija Rosaura Martínez para que llegue a la Junta de Gobierno?….Se batieron los dados. Escalera doble y mejoramos el tiro.
MÉXICO ES TAN CORRUPTO COMO ANTES
Por Ciro Gómez Leyva, en Excelsior
La percepción de los mexicanos sobre la vigencia de la corrupción en el país en 2025 es prácticamente la misma que prevalecía en 2024, de acuerdo con el índice anual de Transparencia Internacional dado a conocer ayer. Nada cambió para bien en esos 365 días, que caen ya por completo en la cuenta de la presidenta Sheinbaum. El informe de Transparencia Internacional añade, asimismo, una dura afirmación que alcanza a México: el crimen organizado ha infiltrado la política, “afectando la vida de personas”.
Lo que Trump y sus duros repiten semana tras semana y que nuestro gobierno federal insiste en descalificar, pese a la acumulación de evidencias en Tequila, Sinaloa, Guerrero, zonas de Michoacán, Chiapas, Veracruz, Tamaulipas, el huachicol, la extorsión, etcétera. México ocupa el lugar 141 entre las 182 naciones evaluadas. Hace un año ocupaba el 140. En la escala que va de uno el país más corrupto a 100 el menos, México sigue hundido en un desolador 27. En febrero pasado escribí aquí —al conocer el índice de Transparencia Internacional de 2024— que López Obrador se pavoneó con la estafa de haber erradicado la corrupción, cuando en realidad seguía ahí, más grande, más grosera, más grave. Eso fue ayer. La de hoy es la primera marca para la administración Sheinbaum. Primera marca grande.
CORRUPCIÓN: DEBIMOS HABERLO SABIDO
Por Jorge Castañeda, en El Universal
Como siempre, Paco Calderón tiene razón. En su cartón dominical alude a los escándalos de corrupción, de mal gusto, de insensibilidad, y de aspiracionismo desmedido de la 4T recurriendo a un término de gran utilidad y pertinencia: les nouveaux riches. El término proviene del siglo XIX francés y se popularizó en los escritos de autores como Balzac y otros. Se refiere al comportamiento de ciertos sectores de la sociedad (en esa época francesa) que alcanzan un determinado nivel de vida gracias a la transformación de la sociedad por el avance del capitalismo, y que de repente encuentran accesibles una serie de bienes y de servicios, de comportamientos y de status social que antes les eran negados. Pero la rapidez con la cual el capital transformó a las sociedades tradicionales de Europa occidental no permitió que las mentalidades de los beneficiarios de esa transformación también cambiaran. Por lo tanto, se tiene una disonancia entre los recursos disponibles de todo tipo a estos sectores de la sociedad y las mentalidades, o si se prefiere, “la cultura” que les permitiría no abusar, no exagerar, no “hacer osos” monumentales.
Los escándalos de la nueva Suprema Corte, de los diputados y senadores de Morena con sus viajes en primera, sus estéticas de belleza en el Senado, sus gastos ostentosos en joyería, vestido, automóviles, etcétera. Todo eso que hemos visto a lo largo de los últimos meses, e incluyendo desde luego las andanzas de los hijos de López Obrador, revelan una tendencia muy parecida a la ya descrita. De repente, en el 2018, sectores militantes de la 4T, antes del PRD, antes del PMS, o PMT, o PRT, o varios más, y aun antes de eso, del Partido Comunista Mexicano, han seguido una trayectoria parecida a la de la Francia del siglo XIX. De repente, gracias a los enormes beneficios que se derivan de ocupar puestos en el estado mexicano -Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial- se dio a un ritmo vertiginoso: de la noche a la mañana.
Pero no es posible transformar las mentalidades a una velocidad semejante. No hay manera de hacerlo. Entonces vemos los excesos y las ridiculeces, como la limpiada de los zapatos, o las Suburban blindadas de los nuevos ministros, o las salidas y entradas de las tiendas de las marcas más caras del mundo, en las ciudades más caras del mundo, de múltiples personeros de la 4T. Hasta cierto punto es comprensible y previsible este comportamiento: han tenido súbitamente acceso a una serie de prebendas, privilegios, servicios de todo tipo y posición social con las que jamás habrían soñado, y sin que su mentalidad pudiera haberse modificado al mismo ritmo. En alguna medida hay que aplaudir esta situación: de la misma manera que gracias a un modesto crecimiento de los últimos 30 años, a la extensión de la presencia del narco en distintos sectores del país, y a las remesas, ha surgido un sector nuevo de la clase media mexicana -más moreno- en nuevas regiones del país, con características que aún revisten los orígenes rurales o de escasos recursos de antes -y todo esto es para bien. Quizás no sea la manera ideal de transformar una sociedad, pero es una realmente existente y que no deja de funcionar.
Ahora bien, este fenómeno de la corrupción y los abusos de la izquierda en el poder no es privativo de México. Ha sucedido en prácticamente todos los países de América Latina a lo largo de los últimos 20 años, con la posible excepción de Uruguay. Hasta en Chile, país que por haber sido una colonia pobre, nunca padeció los estragos del patrimonialismo propio de la colonia española o portuguesa: el estado es mío, no de los demás. Hasta en ese país andino y austral hubo escándalos de corrupción involucrando a la familia de la expresidenta Michelle Bachelet. Lo mismo sucedió bajo el gobierno de Boric con uno de sus colaboradores más cercanos, Giorgio Jackson. Pero esto es lo de menos. Lo de más fueron los escándalos brutales que ya conocemos o que pronto se conocerán en otros países.
En Brasil, el lava jato afectó a centenares de políticos del PT, partido en el gobierno, con excesos sin duda -el caso de Lula- pero con acusaciones, detenciones y sentencias perfectamente legítimas en muchos otros casos, como por ejemplo un exgobernador del estado de Río de Janeiro. Esto se dio en todo el estado brasileño, incluyendo Petrobras o constructoras semi paraestatales, aunque privadas, como Odebrecht. El caso argentino también es notorio y ejemplar: Cristina Fernández de Kirchner, sus ministros, sus colaboradores, sus amigos empresarios y hasta su familia incurrieron en excesos que han sido ya sancionados por tribunales de ese país. Que a esto los peronistas quieran llamarle lawfare no altera lo esencial. Los gobiernos peronistas en esta época, al igual que en épocas anteriores, han sido profundamente corruptos, y además de ello, se caracterizaron por abusos muy conocidos, incluso con los criterios más modernos de la sociedad argentina.
Sucedieron acontecimientos semejantes en Colombia con Petro, en Ecuador con Correa, en Bolivia con Evo Morales, y desde luego en la Venezuela de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro. Muy pronto sabremos, por razones equivocadas, las verdades de la enorme corrupción de los últimos 25 años de chavismo en Venezuela, pero ya con las propias denuncias, propias del chavismo, como por ejemplo ante los asaltos en descampado que sufrió PDVSA, sabemos que toda la izquierda latinoamericana durante la primera y la segunda marea rosa, no pudo evitar los excesos que vemos ahora también en México.
Una parte de todo esto tiene que ver, efectivamente, con el advenimiento de estos nuevos ricos de los que habla Paco Calderón, que no sólo roban, sino que además casi casi ostentan los frutos de su corrupción. No pueden resistir: la tentación del reloj, del traje, del coche, del ejército de colaboradores listos para prestar los servicios más inimaginables, los contratos de gobierno, las amistades con personas de dudosa honorabilidad. Todo esto es parte de la transformación que vimos en distintos países de América Latina y, desde luego, hoy en México. Probablemente no podía haber sido de otra manera. Pero quizás la 4T en México pecó más que otros sectores de izquierda en la región. Porque al llegar al poder solo en el 2019, es decir, mucho después del fin de la primera ola rosa, y apenas con el comienzo de la segunda, hubieran podido saber que ser de izquierda no significa automáticamente ser honesto, de la misma manera que ser de derecha no significa automáticamente ser deshonesto. Pero no supieron leer las señales procedentes del sur del hemisferio, no supieron leer ni estudiar las historias breves de la izquierda en el poder en esos países o, por cierto, en otros países también. Resulta ahora que hasta una figura icónica como Jack Lang en Francia, gran ministro de Cultura y de Educación de François Mitterrand y de Lionel Jospin, ha sido afectado por la corrupción del caso Epstein. La izquierda no ha sido invulnerable ante la corrupción en ninguna parte. No tenía por qué serlo en México. Debimos haberlo sabido.
NUESTRA VIOLENCIA
Por Héctor Aguilar Camín, en Milenio
El gran año de quiebre, el año en que se hizo claro que el crimen ya no era solo crimen, sino parte del gobierno, del poder y del acceso al poder, es 2021.
En las elecciones intermedias de ese año las bandas criminales fueron determinantes en las elecciones de Sinaloa, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Estado de México, y distintas ciudades del Norte y del Noreste.
Para 2023, la influencia del crimen en la política local había alcanzado una maduración espeluznante. Un estudio de AC Consultores marcó en un mapa de México todos los municipios donde había rastros de presencia del crimen organizado: enfrentamientos, ejecutados, cobros de piso, narcomantas.
Durante seis meses de registro pusieron banderitas en 81% de los 2 mil 478 municipios de México.
El país del narcotráfico había mudado de piel, era ahora el país del crimen organizado como poder paralelo del poder legal, como Estado paralelo e imponía ley, su violencia, su presencia en casi todo el territorio mexicano.
El Cártel Jalisco Nueva Generación tenía presencia en 28 estados, el Cártel de Sinaloa en 24. El Cártel del Golfo, en 10. El Cártel del Noreste, en 8. La Familia Michoacana en 7. Los Zetas, en 6. Los Templarios, en 5. Los Chapitos, en 4. Y organizaciones consideradas “menores” como Los Beltrán Leyva, el Cártel de Cabora, Los Talibanes, Los Rojos, los Salazar y Los Viagras, en 3 estados cada uno. (El Universal, 19/6/23).
La antigua lógica de los cárteles del narcotráfico es ahora la lógica de unas redes criminales de poder, incrustadas en las instituciones del Estado y en los procesos que dan acceso al poder, las elecciones, así como en las decisiones de gobiernos legales.
El estado legal y el estado criminal son ahora una simbiosis. El crimen organizado no está fuera del Estado, sino dentro de él.
Este es el cambio estructural que explica nuestra violencia. Venía fraguándose hace años, por la debilidad histórica del Estado para combatir el crimen, pero dio un salto cualitativo y cuantitativo en su extensión territorial durante los años de López Obrador y su política de Abrazos no Balazos.
Una reflexión iluminadora sobre este cambio puede leerse en el artículo publicado este mes: “Nuestra violencia”, con Lisa Sánchez, Héctor de Mauleón y Eduardo Guerrero.
YA SÓLO FALTA QUE LA GENTE SE LO CREA
Por Carlos Loret de Mola, en El Universal
La ciudadanía no está creyéndose las cifras que repite incansablemente la presidenta. La metralla de números y gráficas de que el país es muchísimo más seguro no está logrando su objetivo.
Como por arte de magia, en dos meses las desapariciones del país bajaron 37%. Eso marcan los datos oficiales. ¡En dos meses! No es la realidad, es una “depuración” de las cifras. Desde hace un año en estas Historias de Reportero (12 de febrero, “Una verdad, una mentira y una evidencia”) documenté que las propias cifras oficiales evidenciaban un aumento asombroso en el número de personas desaparecidas: “En la mañanera presumen que hay una reducción del 24% en los homicidios dolosos de 2018 a 2025. No dicen que las desapariciones subieron 122% en el mismo periodo. ¿No le suena a farsa?”.
A los pocos días, la presidenta contestó. Dijo que abordaría en marzo el tema de las desapariciones. Aseguró que no estaban escondiendo asesinatos como desapariciones. Casi se cumple un año y no lo ha hecho. No ha explicado por qué el aumento exponencial de personas desaparecidas no localizadas. Le ha ido dando largas.
En la mañanera de ayer dijo que ahora sí, ya no pasa de este mes sin que llegue la varias veces prometida explicación. Con lo que declaró ayer, podemos adelantar por donde viene la cosa: la presidenta dijo que la plataforma oficial donde se expone el número de personas desaparecidas tiene problemas, que hay muchos registros sin información completa (faltan apellidos, días, lugares) y anunció que se trabaja en una depuración. O sea, ¡los van a rasurar! Corrijo: ya empezaron a rasurar a los desaparecidos.
Si uno revisa hoy los datos de la plataforma de la Comisión Nacional de Búsqueda encontrará que la reducción de casos de desapariciones en los últimos 2 meses es asombrosa: de noviembre de 2025 a enero de 2026 hay una disminución del 37%. No hay que ser adivinos para saber que por ahí vendrá la maroma.
En síntesis, en dos meses alinearon la cifra de homicidios con la de desapariciones. Ayer la presidenta presumió que los homicidios han bajado 42% en su gobierno. La de desapariciones ya aparece que bajó 37%.
Ya nomás les falta alinear una cosa: la percepción de la gente.
Porque la encuesta del propio gobierno, la del Inegi, muestra que durante el casi año y medio de Sheinbaum en el poder, la gente se siente cada vez más insegura en la ciudad donde vive. El aumento del miedo ha sido sistemático. Es decir, la ciudadanía no está creyéndose las cifras que repite incansablemente la presidenta en la mañanera. La metralla de números y gráficas que buscan convencer a los mexicanos de que el país es muchísimo más seguro no está logrando su objetivo.
Difícil modular la percepción cuando los casos de violencia son cada vez más escandalosos: desaparecidos por racimos, asesinatos de a diez en diez, delitos cometidos en sitios cada vez más cotidianos: los que estaban jugando futbol y los ametrallaron, los que rentaron unos racers y desaparecieron, los mineros que estaban chambeando y aparecieron en narcofosas, el chavo que se paró al baño y nunca se volvió a saber de él. Además, están los narcopolíticos. Y ahí la presidenta no se ayuda porque en vez de dar un manotazo de autoridad, ha frenado investigaciones, garantizado retiros dorados y ofrecido puentes de plata a los criminales de su partido.
MINEROS CONFUNDIDOS
Por Sergio Sarmiento, en Reforma
Nos dicen que los confundieron, que los sicarios detenidos por el secuestro y asesinato de 10 empleados de la minera canadiense Vizsla Silver pensaron que eran integrantes de un grupo criminal rival. "En este caso específico -declaró ayer el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch- no hemos tenido previamente una denuncia o queja de que hubieran sido extorsionados o de que hubiera sido alguno de los integrantes de esta empresa molestado por algún grupo delincuencial".
Sin embargo, el 4 de abril de 2025 Vizsla Silver ya había suspendido temporalmente los trabajos de campo de su Proyecto Pánuco "debido a las condiciones de seguridad actuales en el área". Sinaloa ha sufrido una verdadera guerra desde el 25 de julio de 2024, cuando Israel El Mayo Zambada fue secuestrado y trasladado a Estados Unidos para ser detenido.
La presidenta Sheinbaum ha tratado de matizar el problema de violencia en Sinaloa a pesar de que el estado ha sufrido un alud de homicidios. Entre 2024 y 2025 el promedio aumentó 67.6 por ciento, de 2.72 a 4.56 diarios. Sin embargo, apenas este 4 de febrero la mandataria declaró que ha habido una disminución en los homicidios en la entidad, y la hubo efectivamente en enero de 2026, pero volvió a responsabilizar de la situación de violencia a la detención de El Mayo por Estados Unidos. La culpa es de Washington por detener a un criminal.
No pienso que ni a la empresa ni a los familiares les genere algún alivio pensar que los mineros fueron confundidos en lugar de secuestrados como advertencia. Las acciones de Vizsla han sufrido un desplome en los mercados bursátiles. Los inversionistas saben que le será muy difícil a la empresa dejar atrás la muerte de estos trabajadores y seguir adelante. Solamente el gobierno puede pensar que no hay un problema de inseguridad en Sinaloa porque las víctimas fueron confundidas.
La minería ha sido una industria muy cuestionada por el gobierno mexicano desde que Andrés Manuel López Obrador tomó el poder en diciembre de 2018. El expresidente suspendió el otorgamiento de nuevas concesiones, con lo que cerró la posibilidad de nuevas exploraciones y desarrollo de minas. Reformó la Ley Minera para reducir las concesiones de 50 a 30 años, lo cual vuelve muy difícil el desarrollo de nuevos proyectos por el largo tiempo entre el descubrimiento de un yacimiento y la producción. Quiso prohibir la minería a cielo abierto, lo cual habría impedido la operación de más de la mitad de las minas del país, pero la presidenta Sheinbaum detuvo la medida cuando supo del desastre económico que provocaría. Buscó también impedir el desarrollo de nuevas minas en regiones áridas, lo cual habría dejado sin actividad minera a todo el norte del país. "Nacionalizó" el litio y creó un monopolio estatal, Litiomx, que ha gastado millones de pesos, pero no ha producido un solo gramo. Además, cerró la producción de Calica, una mina de la empresa estadounidense Vulcan Materials, con lo cual generó un conflicto con Washington.
López Obrador no pudo acabar con la minería, que representa 4.7 por ciento del producto interno bruto (sin contar hidrocarburos) y emplea a más de 400 mil trabajadores con salarios tres veces superiores al mínimo (CIDE/Camime) principalmente en las regiones más pobres del país. Lo que no logró él, sin embargo, lo puede conseguir el crimen organizado. Muchas mineras se deben estar preguntando si, ante todos los obstáculos creados por AMLO y la amenaza del crimen organizado, tiene sentido invertir en México.
OTROS SECUESTRADOS
También en Sinaloa, cinco hombres que viajaban en un Dodge Attitude fueron secuestrados el 7 de febrero en la carretera Los Mochis-Ahome. Una mujer que los acompañaba fue abandonada con golpes y signos de tortura. Todavía no nos han dicho si los confundieron.
EN TEQUILA NO CABE UNA DELCY RODRÍGUEZ
Por Salvador Camarena, en El Financiero
No puede haber retroceso cuando el Estado recupera el imperio de la ley para una población. Hay demasiado en juego: la sociedad de Tequila, de saque, y la palabra presidencial.
Hay momentos en los que no puede ocurrir aquello de que todo cambie para quedar igual. Como este de la presidenta Claudia Sheinbaum desbaratando alianzas entre criminales y gobernantes. Tequila no puede ser ejemplo de simulación.
La operación que culminó el jueves pasado con la detención del alcalde Diego Rivera Navarro fue más allá: con él cayeron el jefe del catastro, el de obras públicas y el de seguridad de Tequila.
El significado es nítido: el municipio estaba tomado de forma estructural, entes criminales tutelaban el cobro del impuesto que corresponde a ese nivel de gobierno, la ejecución del presupuesto de obras y a los policías.
Tal corrosión no pasó inadvertida. Todo lo contrario. Hubo funcionarios que fueron violentados hasta alejarlos, como un regidor de Movimiento Ciudadano que fue golpeado, y otras personas que se atrevieron a denunciar las irregularidades.
La decisión de la presidenta Sheinbaum de actuar en contra de su correligionario tiene que ser reconocida. Es un gran paso en el camino correcto: como ella dijo con otras palabras, su partido no debe ser tapadera de actos ilegales.
Pero tan importante es la determinación para que fuerzas federales liberen –porque esa es la palabra– a una población de funcionarios con denuncias y sospechas de abusos e ilegalidades como pensar en el día después.
No puede haber retroceso cuando el Estado recupera el imperio de la ley para una población. Incluso, debe conjurarse toda duda al respecto. Hay demasiado en juego: la sociedad de Tequila, de saque, y la palabra presidencial, desde luego.
En ese esfuerzo, a casi una semana de las detenciones en Tequila, surgen graves dudas. El lunes fue elegida Lorena Marisol Rodríguez como alcaldesa sustituta. Sin prejuzgar su inocencia, ella no pasa la prueba de la credibilidad.
Rodríguez no es la mejor opción. La falta de idoneidad va mucho más allá de un video donde se le ve en una celebración con narcocorridos de fondo: ella misma había sido denunciada como parte del clan extorsionador.
La regidora Evelin Castañeda denunció en octubre a la hoy alcaldesa sustituta como parte del grupo que, con Diego Rivera a la cabeza, se dedicaba a extorsionar. Y Rodríguez ha reconocido amistad con el director de catastro detenido.
Desde Jalisco, el gobernador Pablo Lemus, en un poco digno acto de escapismo, se lava las manos diciendo que fue la Secretaría de Gobernación la que decidió “el proceso político” que derivó en la selección de Rodríguez como edil.
Es epidemia. El que cobra como gobernador en Sinaloa, Rubén Rocha, dice que nada sabe y nada puede informar de los mineros desaparecidos, cuya muerte se ha ido confirmando, en su estado, y Lemus se desentiende así nomás de Tequila.
La presidenta Sheinbaum refutó ayer a Lemus; pero lo importante es que estado y federación corrijan. Tequila esperó demasiado a que le quitaran un alacrán en el mismísimo ayuntamiento como para abrirle la puerta de nuevo.
Luego de que el 3 de enero Estados Unidos descabezara al régimen dictatorial de Maduro sin tocar en nada la estructura criminal que desde el gobierno ahoga a Venezuela, decir Delcy Rodríguez, madurista y presidenta encargada en Caracas, se volvió sinónimo de gatopardismo extremo.
En Tequila, Sheinbaum y Lemus deben estar a la altura de un reto descomunal. Detener a quien se ligó con criminales no es lo más difícil, lo complejo es impedir a un cártel retomar el negocio desde un palacio municipal.
En esa ruta, Lorena Marisol Rodríguez no es la mejor alternativa. Tiene sobre sí la sombra de ser harina del mismo costal. Un escenario hoy intolerable.
LA APUESTA TECNOLÓGICA DE EBRARD
Por Mario Maldonado, en El Universal
A finales de 2026, México comenzará a producir chips en una planta instalada en Querétaro. Me lo dijo ayer el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien busca combinar esa apuesta con la del abasto de minerales críticos para insertar al país en la carrera tecnológica que se libra en el mundo desarrollado.
Se trata de un proyecto encabezado por QSM Semiconductores, una empresa mexicana cuya fábrica registra avances de obra superiores al 90% y se encuentra en la fase crítica de instalación de cuartos limpios y equipo especializado. La inversión rondará los 10 mil o 12 mil millones de dólares y se enfocará en la producción de obleas de silicio y chips simples, orientados al mercado interno y a nichos industriales como el automotriz, médico y electrónico.
Desde el 2022, México fue invitado a integrarse al clúster de semiconductores en Arizona, donde gobiernos y empresas de Estados Unidos buscan relocalizar parte de la producción que estaba concentrada en Asia. Cuatro años después, la idea no es competir con ese polo, sino engancharse a su cadena de valor y aprovechar la cercanía geográfica para incorporar procesos productivos complementarios.
Para cerrar la pinza, a la par se diseña un plan para amarrar, vía acuerdos multilaterales, el acceso y suministro de minerales críticos, los insumos con los cuales se fabrican los semiconductores y las baterías.
En septiembre del año pasado se anunció la inversión de CloudHQ por 4 mil 800 millones de dólares para un campus de seis centros de datos en Querétaro; el proyecto se comunicó como uno de los más grandes de la región, con requerimientos eléctricos de 900 megavatios y entrada en operación prevista para el primer semestre de 2027. Querétaro concentra 79% de la capacidad de data centers, con 186 megawatts en operación contabilizados en 2025.
El ecosistema de centros de datos en el estado que gobierna Mauricio Kuri se explica por una concentración de infraestructura cloud y de operadores. Tienen presencia proveedores globales como Microsoft Azure, Amazon Web Services y Oracle Cloud, y jugadores locales como KIO Networks, Odata y Equinix.
El segundo punto clave son los minerales críticos. Ebrard habla de 15 minerales críticos identificados en el país —titanio, bauxita, cobalto y cromo, entre otros— y de la invitación a conversaciones con el G7 para buscar un acuerdo multilateral que garantice acceso y seguridad de suministro. La intención es diversificar proveedores con países como Japón, Canadá, Australia, Corea del Sur y socios europeos, y no quedar atrapados en un cuello de botella justo cuando la demanda explote.
El problema es que México no puede hablar de minerales críticos mientras el sector enfrenta incertidumbre jurídica, política y la inseguridad. Grandes jugadores como Peñoles, Frisco y Grupo México han puesto sobre la mesa regresar 200 concesiones al gobierno. Así que si el mensaje hacia afuera es “queremos suministro seguro”, hacia adentro el reto es “queremos reglas claras” para que ese suministro sea viable.
La tercera línea es el “portafolio de inversión” de 407 mil millones de dólares distribuido en 2 mil 539 proyectos, según los balances presentados en la reunión nacional de promoción de inversiones y difundidos por varias fuentes.
Ebrard describe en tercios la ejecución de dicha inversión: uno ya en proceso, otro en una ruta 2026-2029 y el último con decisión tomada pero pendiente de ubicación o autorizaciones.
De esta manera, chips, data centers y minerales críticos forman un mismo paquete que apunta a la infraestructura digital, aunque con los enormes retos que significan sostener la demanda eléctrica y de talento que requiere esta industria, y si el gobierno puede alinear su discurso con la certidumbre para la inversión.
Posdata 1
La amenaza de una huelga nacional en la radio y la televisión se acerca cada vez más hacia un escenario real. Las negociaciones del contrato colectivo están formalmente rotas, con un retroceso en la oferta patronal —de 3.5% a 3% de aumento salarial y cero en prestaciones— que detonó el ánimo de paro en los dos sindicatos del sector. La fecha límite para cerrar era el último día de enero; hoy el proceso está en prórroga y el calendario avanza peligrosamente hacia el 15 de febrero.
La Secretaría del Trabajo, a cargo de Marath Bolaños, convocó de urgencia a una reunión este martes a las 11 de la mañana, en un intento por contener una crisis que ya es histórica, sobre todo para la radio en los estados. A los números rojos estructurales se suman presiones externas como extorsiones, caída de ingresos publicitarios y una operación cada vez más frágil en plazas clave. El margen de maniobra es mínimo y el tiempo prácticamente inexistente.
Lo que está en juego es la viabilidad de buena parte de la industria y la estabilidad laboral de miles de trabajadores. Gobiernos y empresarios han subestimado el desgaste acumulado y el cambio de tono sindical: ambos gremios llegan con nuevos liderazgos, menos dispuestos a administrar la crisis y más proclives a llevar el conflicto hasta sus últimas consecuencias.
Un estallamiento de huelga paralizaría contenidos, noticieros y transmisiones, con impacto directo en la operación de concesionarios y en el derecho a la información, particularmente en la radio local, ya de por sí asfixiada. La reunión de urgencia en la STPS es, muy probablemente, la última oportunidad para evitar un choque frontal que nadie parece estar dimensionando del todo.
Posdata 2
En medio de un entorno retador para los medios y las telecomunicaciones, Grupo Televisa logró mantener la confianza de Fitch, Moody’s y S&P mientras ejecuta su estrategia para generar valor. Las tres agencias coincidieron en reconocer estabilidad crediticia, disciplina financiera y una hoja de ruta clara, aun después de ajustes previos que ya estaban descontados por el mercado.
El mensaje de fondo es que la compañía tiene margen operativo, liquidez y un perfil de vencimientos manejable para avanzar en su transformación. La apuesta por simplificar la estructura, priorizar activos estratégicos y fortalecer el flujo de efectivo empieza a reflejarse en una lectura más constructiva del riesgo.
Para inversionistas y acreedores, la señal es positiva. Televisa no sólo está resistiendo el ciclo; está sentando las bases para capturar valor en el mediano plazo. Las calificaciones validan que el plan va en la dirección correcta y que, con resultados operativos consistentes, el crédito puede volver a jugar a su favor.
Posdata 3
Por su parte, América Móvil mostró un salto inusual en sus resultados, con una utilidad neta que se disparó más de 360% al cierre del cuarto trimestre de 2025 gracias a un ‘superpeso’ que benefició sus estados financieros, luego de reducir drásticamente los costos de financiamiento e impulsar ganancias hasta 19 mil 134 millones de pesos en el periodo. Este efecto cambiario también se reflejó en sus otros indicadores: los ingresos sumaron casi 245 mil millones de pesos, con crecimiento tanto en términos nominales como en constantes, y el EBITDA superó los 94 mil millones de pesos, robusteciendo los márgenes en un entorno que sigue siendo competitivo para el sector telecom.
En el plano operativo, la empresa continuó ampliando su base de clientes y servicios. Durante el trimestre, las adiciones netas se concentraron en postpago, lideradas por Brasil y con aportaciones relevantes de mercados como Colombia, Perú y México, mientras que los segmentos de prepago también reportaron crecimientos positivos en algunos países. En banda ancha fija y televisión de paga se registraron miles de nuevos accesos, lo que denota que la diversificación de prestación de servicios mantiene tracción incluso en escenarios de cambio de preferencias de consumo.
Posdata 4
Oaxaca volvió a aparecer en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum a propósito de la revocación de mandato del gobernador Salomón Jara. El ejercicio, que ratificó su continuidad al frente del estado, no pasó desapercibido ni por el resultado ni por el mensaje político que dejó. Mientras corrieron varios señalamientos contra Jara en vísperas de la elección—como la versión de presunto nepotismo en la nómina estatal—, la propia Presidenta dijo no tener conocimiento de casos de ese tipo en Oaxaca.
Más allá del ruido político, los números de la revocación ofrecen una lectura que se debe tomar en cuenta para el resto de los estados morenistas. Jara ganó con amplitud entre quienes participaron, pero el ejercicio también reflejó niveles de participación que obligan a matizar el alcance del respaldo y a reconocer que existe un sector crítico que no puede ser ignorado. No fue un cheque en blanco, sino una ratificación condicionada al desempeño futuro.
En ese contexto, el gobernador anunció que su administración entra en una etapa de ajustes de fondo, con énfasis en erradicar prácticas de corrupción y nepotismo. El mensaje apunta a que la llamada Primavera Oaxaqueña busca corregir inercias y atender los planteamientos expresados durante la jornada de revocación, de cara al segundo tramo de su gestión, donde el reto no será solo sostener el respaldo político, sino traducirlo en resultados tangibles para los oaxaqueños.
NUESTRO COMPLEJO MERCADO LABORAL: MÁS QUE UNA CAÍDA
Por Enrique Quintana, en El Financiero
No se perfila una crisis laboral, pero sí un escenario en el que, sin un impulso claro a la inversión y a la confianza empresarial, el mercado de trabajo difícilmente retomará tasas de expansión más elevadas.
Fue un hecho que no se había presentado desde hace 17 años. En enero se perdieron poco más de 8 mil puestos de trabajo registrados en el IMSS respecto a diciembre.
Para muchos, ese dato fue suficiente para encender las alarmas. Sin embargo, como suele ocurrir con el empleo formal, el análisis de fondo exige mirar más allá del dato general. La dinámica laboral no se entiende con una sola variación mensual, y menos aún en un mes marcado por ajustes estacionales y por cambios estructurales en la forma de registrar el empleo.
Al cierre de enero de 2026, el IMSS reportó 22.5 millones de puestos de trabajo, el nivel más alto observado para un mes de enero. En términos anuales, el empleo formal creció en casi 197 mil plazas, equivalente a una tasa de 0.9 por ciento. No es una cifra despreciable, pero sí claramente inferior a la observada en años de mayor dinamismo económico.
El mensaje de fondo es que el mercado laboral sigue creciendo, pero lo hace cada vez con mayor debilidad.
El ajuste mensual negativo tiene una explicación que va más allá de la estacionalidad tradicional. La corrección en el empleo asociado a plataformas digitales revela que este nuevo componente del mercado laboral introduce una volatilidad inédita en las cifras mensuales.
La implicación prospectiva es clara: los datos de corto plazo serán más ruidosos y menos representativos que la tendencia subyacente, lo que obliga a analistas y autoridades a privilegiar lecturas anuales para evaluar la salud real del empleo.
El desglose sectorial refuerza una señal macro relevante. Los mayores crecimientos se concentran en comunicaciones, transportes y comercio, sectores estrechamente vinculados al consumo urbano, la logística y los servicios.
En contraste, la debilidad persiste en construcción, industria extractiva y actividades agropecuarias. Este patrón es consistente con una economía que sigue apoyándose en el consumo interno, pero que muestra una clara insuficiencia de inversión productiva, tanto pública como privada. Con una informalidad laboral cercana al 55 por ciento de la ocupación total, se observa que la economía formal no genera suficientes plazas. El empleo no desaparece, se desplaza hacia la precariedad.
Sin un repunte sostenido de la inversión, la capacidad de acelerar el crecimiento potencial es limitada, y el empleo termina ajustándose a esa realidad.
La dimensión regional del empleo confirma la heterogeneidad. El crecimiento se concentra en entidades con mayor densidad urbana e infraestructura: el Estado de México y la Ciudad de México lideraron con avances anuales superiores a 4.5 por ciento, mientras que estados como Campeche, Sonora y Tabasco registran caídas de entre 2 y 4 por ciento. Esto anticipa que, de no mediar cambios relevantes en política de inversión y desarrollo regional, las brechas territoriales en empleo formal podrían ampliarse durante este año.
Un elemento adicional con implicaciones prospectivas es el comportamiento del salario base de cotización. El crecimiento nominal anual de 7.3 por ciento, equivalente a cerca de 3.5 por ciento en términos reales, indica que las presiones salariales persisten incluso en un contexto de menor creación de empleo.
En el corto plazo, esto sostiene el poder adquisitivo y el consumo; en el mediano, eleva los costos laborales y puede actuar como freno adicional a la contratación formal. El impacto es particularmente agudo para pequeñas y medianas empresas, que absorben buena parte de la nueva fuerza laboral pero disponen de menor margen para trasladar esos costos a precios.
Finalmente, la caída en el número de registros patronales es una señal adelantada que no conviene minimizar. En enero se perdieron 5 mil 842 registros, y la contracción anual de 2.5 por ciento acumula ya 19 meses consecutivos en terreno negativo.
Menos patrones activos suele traducirse, con cierto rezago, en una menor capacidad de generación de empleo.
En conjunto, los datos de enero sugieren que 2026 podría ser un año de crecimiento más bien pobre del empleo formal, con alta dispersión sectorial y regional.
No se perfila una crisis laboral, pero sí un escenario en el que, sin un impulso claro a la inversión y a la confianza empresarial, el mercado de trabajo difícilmente retomará tasas de expansión más elevadas.
Y eso, tarde o temprano pegará a los niveles de vida de la población.