Por Pablo A. Cicero Alonzo
En Yucatán basta una publicación viral, un video sacado de contexto o una acusación sin pruebas para que un empresario deje de ser el que paga nóminas y pase, de un día para otro, a villano de redes sociales. Esa es, según Coparmex Mérida, la otra cara —la que casi nunca se mide— de un diagnóstico que el organismo presentó este martes con cifras duras: el ánimo para invertir entre sus socios se desplomó a 17.9%, el nivel más bajo desde que existe el registro.
El dato lo dio el presidente de Coparmex Mérida, David Reyes Aguiar, al presentar los resultados de la primera medición 2026 de la encuesta Data Coparmex, levantada entre el 31 de marzo y el 12 de junio entre 4,021 socios de los 71 centros empresariales del organismo en el país. En Yucatán, la cifra significa que 8 de cada 10 empresarios afiliados decidieron este año no arriesgar, no crecer y no contratar. El indicador estatal cayó 14.8 puntos respecto a la medición anterior y dejó a Yucatán entre los últimos lugares del país, apenas por arriba de Guerrero, Colima y Nayarit, y muy por debajo del promedio nacional, que también cayó pero se ubicó en 23%.
La caída no es un tropiezo de un trimestre. En 2023 el ánimo para invertir en Yucatán llegó a 64.3%, muy por encima de la media nacional; para 2025, ya con Joaquín Díaz Mena en el gobierno estatal, había bajado a 32.7%; en esta primera medición de 2026 se hundió a 17.9%. El estado que durante años presumió estar por arriba del promedio nacional en confianza empresarial hoy está por debajo.
Los tres factores que los propios socios señalan como los que más pesan en la decisión de no invertir son la incertidumbre económica (28.1%), la incertidumbre política (17.6%) y los trámites costosos (9.6%), seguidos de cerca por los altos costos de insumos (11.3%) y la inseguridad (11%). El patrón por tamaño de empresa, además, se invirtió respecto al resto del país: a nivel nacional las empresas grandes son las más optimistas; en Yucatán ocurre lo contrario. El ánimo cae entre más grande es el negocio: 22.2% en microempresas, 20.9% en pequeñas, 12.5% en medianas y apenas 8.3% en las grandes.
"Es el nivel más bajo desde que tenemos registros. Significa que 8 de cada 10 empresarios yucatecos socios de Coparmex Mérida, hoy dicen: no es momento de arriesgar, no es momento de crecer, no es momento de contratar", dijo Reyes Aguiar ante los medios. Y ahí no se quedó.
El presidente de Coparmex Mérida dedicó buena parte de su mensaje a un fenómeno que la encuesta no captura en un porcentaje, pero que —advirtió— explica parte de la parálisis: la costumbre, instalada sobre todo en redes sociales, de tratar como sospechoso a quien invierte y genera empleo formal. "En muchos sectores de la población se ha instalado esta idea muy dañina de que el que invierte y genera empleo es el problema. Es al revés", afirmó. "Cuando un empresario yucateco cancela una inversión por falta de certeza, el que pierde no solo es el empresario. Pierde el joven que se queda sin su primer empleo formal; pierde la familia que se queda sin IMSS e INFONAVIT; pierde la madre de familia que no recibe prestaciones; pierde el proveedor local que no puede vender."
Reyes Aguiar recordó que el 95% de las empresas afiliadas a Coparmex Mérida son micro, pequeñas y medianas, no las corporaciones que suele imaginar quien las señala en redes. "El rico no es el enemigo, la pobreza sí", dijo, y remató con una frase que buscaba desactivar la etiqueta antes de que se repita: "No hay empleo pobre que sostenga una familia."
El diagnóstico llega, además, en un momento en que la aprobación al gobierno estatal —medida por la misma encuesta— también se desploma: solo 11.7% de los socios de Coparmex considera que la administración de Díaz Mena ha cumplido los propósitos para los que fue electa, la calificación más baja de las 32 entidades y un contraste con el 81.7% registrado en 2023. Las quejas más repetidas apuntan a infraestructura y servicios públicos (18.4%), falta de apoyo al empresariado (15.3%) y corrupción (15%). El Ayuntamiento de Mérida sale mejor librado en la misma encuesta: 67% de los socios coparmex aprueba el desempeño de la presidenta municipal, Cecilia Patrón Laviada.
En seguridad el panorama es menos sombrío que en confianza para invertir: 41.8% de los socios yucatecos reportó haber sido víctima de algún delito, seis puntos menos que en la medición anterior, y el estado se mantiene entre los de menor incidencia delictiva del país. El delito informático (17.9%) y el robo de mercancía en tránsito (30.8%) encabezan la lista local; a nivel nacional, la extorsión telefónica concentra 60% de los casos de ese delito.
Reyes Aguiar no señaló a nadie en particular, pero el blanco era claro: el que cuelga la etiqueta de villano casi nunca se entera de lo que esa etiqueta cuesta. Cada sucursal que no abre por miedo a que le cambien las reglas, dijo el propio dirigente, deja a diez yucatecos sin chamba. A esos diez no los etiqueta nadie.